
Te presentamos la visita domiciliaria como una de las herramientas más fiables a la hora de realizar un proceso de contratación; pues tú puedes tener en tu empresa diferentes procesos y herramientas de selección (entrevistas, pruebas psicotécnicas, polígrafo, entre otras); sin embargo NADA, NADA remplaza la interacción social en el entorno más íntimo del aspirante.
La visita domiciliaria constituye en la actualidad una de las estrategias más importantes en la disminución del riesgo de contratación de personal en las empresas.
Existen diferentes tipos de visitas domiciliarias; el énfasis de cada visita depende de la necesidad de la empresa o empleador; no obstante uno de los principales objetivos es conocer si la personalidad, los valores, principios del empleado son compatibles con la compañía, sus políticas y el ambiente laboral.
El encuentro es dirigido preferiblemente por un profesional especializado del área psicosocial; el cual se desplaza a la residencia del aspirante para realizar un trabajo de campo y realiza una verificación biopsicosocial del candidato, en la cual se analizan factores como: valores de crianza, nivel socio-económico, dinámica intrafamiliar, principales grupos de socialización, se confirman los datos que proporcionó la persona en cuanto a su núcleo familiar y se corrobora que estas personas hagan parte funcional del círculo más cercano del aspirante. Todo esto se hace con la finalidad de detectar posibles riesgos sociales que pueda presentar el aspirante frente al cargo y si es el caso al final el profesional puede realizar recomendaciones para tener en cuenta Antes, durante y después de la contratación.
Otros aportes de la Visita domiciliaria en un proceso de selección:
- Aumentar el nivel de seguridad en el proceso de selección al obtener información valiosa y oportuna que ayude a tomar decisiones más acertadas y de esta forma disminuir los riesgos propios derivados de una mala elección de contratación.
- Conocer la dinámica familiar, así como el ambiente físico en el cual se desenvuelve el aspirante.
- Identificar las costumbres y valores del núcleo familiar.
- Conocer la percepción de los vecinos respecto al candidato.
- Confirmar la ubicación residencial y el arraigo del aspirante.
- Validar las condiciones de seguridad habitacional e identificar posibles situaciones de riesgo.
- Verificar la veracidad de los documentos originales entregados por el aspirante (cédula de ciudadanía, libreta militar, diplomas, actas de grado, certificaciones laborales, etc.) con el fin de ampliar la información sobre la trayectoria académica y laboral del candidato.
Para concluir podemos decir que el proceso de selección tiene diferentes herramientas útiles y aplicables; sin embargo la visita domiciliaria se destaca como la herramienta que arroja mayor información integral de un candidato, permitiéndole al empleador tomar decisiones y realizar un proceso de contratación con mayor seguridad.